websitetemplate.org

 
Home > Pensamientos
 
 
 
 

Pensamientos

Estos son algunos de los pensamientos de Daniel Seisdedos y reflejan el espíritu de la Academia de las Palabras. Se refieren a la vida, las palabras y los libros. Anímate a compartirlos con otras personas.

 La vida es un libro en blanco donde escribes tu propio destino.

 La verdad os hará libros.

 Todos aprendimos a leer antes que a escribir, a escuchar antes que a hablar, y a aprender antes que a enseñar. ¿Quieres ser un buen padre? Sé, primero, un buen hijo. ¿Quieres comunicarte bien? Sé, antes, bueno para escuchar. ¿Quieres tener algo que enseñar? Sé, primero, un buen aprendiz y aprende de los demás. ¿Quieres ser un buen escritor? Sé, antes, un buen lector.

 A veces me da hasta altas horas escribiendo. Me consuela pensar que, cuando haya muerto, tendré todo el tiempo del mundo para dormir.

 A las palabras se las lleva el viento. Por eso hay que pasarlas rápido al papel, ¡antes de que desaparezcan!

 ¿De qué sirve abrir un libro si no abrimos nuestro corazón?

 Escribir sobre la vida es fácil. El desafío es vivirla.

 Todo es escribir. ¡La vida se escribe! Como consultor, ayudo a otras personas a escribirla: ¿quién soy, de adónde vengo y hacia adónde voy? Escribir esas respuestas puede cambiar por completo el rumbo de una vida. Todo es escribir. Como actor doblajista, les doy voz y vida a los personajes: es como escribirlos, pero en un relato oral en que el propio autor los encarna. Es que el actor se hace coautor y, además, personaje. Me resulta fascinante llegar al estudio a grabar, y preguntar: “¿Quién soy?”. Todo es escribir. Y acerca de escribir libros… Bueno, ¿qué puedo decir? ¡Es vivir la vida a concho! Es vivirla varias veces. Es vivir su profundidad y su sencillez. Es vivir su gran valor y ser agradecido por haberla recibido del creador. Escribir es, para mí, la mejor manera de vivir. De hecho, se me hizo necesario inventar el verbo “escvivir”. Es que, en la vida, todo es escribir.

 Las palabras pueden ser el mayor de los premios y el peor de los castigos: engrandecen el alma y hieren el alma. Una palabra es el mejor regalo y la peor arma.

 Un poeta quería alcanzar el cielo con alguno de sus poemas, y se pasó toda la vida intentándolo. Pero era tan exigente consigo mismo que siempre terminaba rompiendo lo que escribía. Cuando murió y llegó al cielo, San Pedro lo recibió con unas palabras que el frustrado poeta encontró maravillosas. Tanto, que reaccionó diciéndole al santo:
–¡Ese poema sí que es bello! ¡Hubiera dado mi vida por escribir así!
–Ya la diste –le contestó San Pedro–. Es el primer poema que escribiste.

 La palabra es un sueño
y una realidad.
La palabra es el alma
de la vida.
Reconocemos que algo existe por su nombre.
Al nombrarte, existes para mí.
Si me nombras, existo para ti.
Dicen que la palabra no es la cosa.
¡Por supuesto!
Es mucho más que la cosa.
Es lo que la cosa puede llegar a ser.
Por la palabra, nos creó Dios,
y, cuando volvamos a Él,
hemos de decirle una gran palabra:
“gracias”.

 Lo importante no es si tu lápiz escribe o no, sino si tienes algo que escribir.

 Para escribir, necesitas lápiz y papel: mente y alma. Nadie verá qué lápiz usaste, pero tu alma quedará grabada en el papel.

 Para que haya buenos escritores, es preciso que existan buenos lectores. Unos se necesitan a otros.

 Viajar con la imaginación es más barato: ¡compra un libro!

 Si alegamos por el precio de los libros, realmente no valoramos los libros. Si les sacaran el IVA a los libros, ¿realmente leeríamos más, o inventaríamos otra excusa?

 Todos los poetas se inspiran en la Luna. Algunos, en el lado oscuro, pero en la Luna al fin.

 Hay algo mucho más difícil que el arte de hablar: el arte de guardar silencio.

 Lo más fabuloso, lo más genial es la simplicidad. No necesita nada para decirlo todo.

 Algunos narradores no escriben relatos, sino relatas.

 No importa que un libro sea viejo mientras tu forma de leerlo sea nueva. Las mayores novedades suelen ser las escritas hace siglos. Los nuevos escritores no hacemos más que recrearlas: a partir de lo que hemos sentido o vivido, o simplemente escribiendo lo que nos dicta el alma del Universo o Inteligencia Universal.

 Las citas sirven para romper nuestras capas de resistencia al cambio. Sirven para capa-citar-nos.

 Decimos: “¡Qué maravilla lo que escuché o lo que leí!”. Pero la mayoría de las veces debiéramos decir: “¡Qué maravilla haberlo escuchado o leído!”, porque estaba dicho o escrito desde hace mucho tiempo.

 Leer y escribir.
Escribir y leer.
Ser y vivir.
Vivir y ser.

 Leer y escribir es conocer y construir.

 Yo era de los que creen en la sabiduría del “en vez de hacer lo que te gusta, disfruta lo que haces”. Pero, como no me gustaba usar mi lengua para lamer botas ni para mordérmela, y como cuando decía lo que pensaba no lograba más que una pequeña parte de los cambios que yo creía que se necesitaban, finalmente opté por hacer lo que me gusta: escribir, escribir y escribir.

 Confieso que quiero escribir algún día un best seller. Por eso, te agradecería que, si te gustó mi libro, tuvieras la gentileza adquirirlo o recomendarlo en vez de fotocopiarlo.

 Las palabras no son la realidad, pero sí forman nuestra realidad.

 La persona que te enseñó a leer y escribir te enseñó a pensar y soñar.

 Escribo con el alma. Mi alma es tan delgada como un lápiz de punta fina, pero ahí está: buscando siempre un papel donde dibujar la vida.

 Estaba escribiendo, y me dormí. Otras veces me ha ocurrido viviendo…

 Me había convencido –porque así lo había experimentado– de que tenía un biorritmo según el cual, cada un mes, me pasaba solamente una semana lleno de ideas para escribir. Y fue así hasta que intenté con mayor ahínco que antes seguir escribiendo a diario.

 Primero, viví de leer. Después, viví de escribir: no tanto libros, sino más bien una vida de la cual, más adelante, no me quisiera arrepentir.

 Algunos pueden criticar que mis libros o algunos textos que contienen son demasiado cortos. Para mí, los libros cortos tienen la gracia de que se los puede leer varias veces y en corto tiempo.

 Un texto corto es para los de vista larga.

 Para mí, en el colegio o la universidad, escribir corto era un desafío que casi nunca logré cumplir. Siempre era el último en entregar las pruebas y los trabajos. Así que llegar a decir mucho con pocas palabras ha sido un regalo del cielo.

 Con la imaginación, se puede viajar en el tiempo y en el espacio, incluso a otros mundos y a otras dimensiones. Es lo que los escritores de relatos logran que hagan los lectores. La imaginación, y dentro de esta las palabras, son los vehículos de la creatividad.

 No tenía tiempo de terminar ese libro hasta que me di el tiempo de terminarlo.

 Uno de mis papeles en la vida es escribir en los “papeles” de otros seres humanos, es decir, en sus almas. Otro es escribir, con esos seres, en el papel que es la vida.

 El tren iba tan rápido y bamboleándose tanto, que todo lo que yo escribía quedaba feo y hasta incomprensible. Me dije: “Menos mal que he logrado que mi tren de vida no sea así. No me gustaría escribirla tan mal ni que fuera incomprensible”.

 Mi mujer me dijo que entendía que perdiera el tren por tener hambre, pero no por estar escribiendo. Definitivamente, somos distintos. Y nos queremos.

 Ya no soy periodista. Fui periodista hasta que me cansé de mentir.

 Conversan dos personas:
–Un amigo me prestó un libro diciéndome que con eso iba a cambiar mi vida.
–¿Y qué pasó?
–Nada, así que lo devolví.
–¿Y de qué se trataba el libro?
–¡No tengo idea, po’, si no lo leí…!

 Conversan otras dos personas:
–Un amigo me prestó un libro jurándome que yo podría cambiar mi vida.
–¿Y qué pasó?
–Nada, así que lo devolví.
–¿Y por qué?
–¡Porque el libro decía que tenía que aplicar lo que ahí se enseñaba, po’! ¿Cachái? ¡Na’ que ver!